miércoles, 28 de febrero de 2018

Los Piratas - Mi coco


Hoy me levante pensando en lo rápido que pasa el tiempo, la rapidez con la que transcurren los días y lo poco que disfrutamos del momento, el tiempo que perdemos en analizar actos pasados que apenas importan ya, en juzgar a personas que quizás no conocemos, o que sí que conocemos, pero nos cuesta aceptarlos tal y como son, en preocuparnos en lo que piensan los demás, en lo que dirán, en como nos miran, en buscar la felicidad futura olvidándonos de vivir el presente. Así transcurre nuestro día a día....

Con estas ideas en la cabeza recién despierto, no puedo dejar de escuchar esta cancion, la voz de un Iván Ferreiro en estado de gracia, conteniendo la rabia y e inmerso en un de dudas... "Mi coco" de Los Piratas, canción perteneciente a su disco más completo: "Manual para los fieles" del año 1997, con el que consiguieron el mayor éxito de crítica y ventas, amparado por ligeras bases electrónicas claramente influenciados por unos Radiohead, que en ese mismo año publicarían el que para muchos es el mejor disco de la década, el Ok computer.

"Mi coco" no deja de repetir una y otra vez esas frases directas, positivas..., ese intento por luchar y seguir hacia adelante después de un fracaso:  "La pena dura tanto como quieras tú seguir llorando", una frase simple y clara, todo una declaración de intenciones en donde Iván Ferreiro te invita, casi de manera forzosa, a dar ese cambio que necesitas, a darte la vuelta y mirar al frente con optimismo..., un optimismo que parece no existir, pero que se busca con intensidad.



"Y cómo le podría yo explicar 
que la pena dura tanto 
como quieras tú seguir llorando, 
y aunque tú revises tu interior 
siempre queda algo que 
te dice que esto es para largo. "



viernes, 23 de febrero de 2018

Cat Power - Sea of love


Hoy me he despertado con esta canción en la cabeza, y al momento me fueron apareciendo pequeños fotogramas  de la película Juno, de Jason Reitman, esa típica película que cuando la ves en el momento y a la edad adecuada, se convierte en una joya, que sabes que volverás a ver cada cierto tiempo por temor a olvidar esos pequeños detalles que te estremecieron las primeras veces.

La estética pop, la temática, los personajes...., todo esto acompañado de una fabulosa banda sonora llena de canciones que se adaptan a cada momento de las secuencias como pequeños videoclips, que no podrían entenderse por separado, una canción tras otra que te ayudan a introducirte de lleno en la historia de Juno. Reconozco que rápidamente me cautivó  el personaje secundario que interpreta Jason Bateman, marido acomodado en la cuarentena, que cuando empieza a tener contacto con la adolescente protagonista Juno y se da cuenta que esa no es la vida que quiere vivir, y comienza a recuperar todas las ilusiones truncadas y denostadas a la fuerza por la sociedad para hacerse mayor y responsable. Me pareció un toque irónico de como son nuestras vidas, y como la sociedad nos obliga de desprendernos de nuestra capacidad de ser niños....

Ahí es en donde entra Cat Power versionando Sea of Love, tan sólo con su guitarra y su voz, no puede existir una letra tan sencilla, pero a la vez tan directa. Una declaración de amor en toda regla narrada por la frágil voz de Cat Power, como si un día se hubiera despertado sin más, agarrado su guitarra, y sin pensarlo se hubiera puesto a cantar, con la inocencia de una niña que realiza sus actos sin pensar, sólo porque le apetece..., sin más. 

 Mientras escucho la canción, veo a los dos protagonistas ( Ellen Page y Michael Cera), abrazados..., tumbados encima de la cama, pensando en el incierto pero ilusionante futuro post-adolescente que les espera, pero disfrutando del momento intensamente, como si ese instante fuera el último de sus vidas.


"Ven conmigo,
Mi amor,
Hacia el mar,
El mar de amor.

Quiero decirte,
Lo mucho que Te Amo.

Recuerdas cuando nos conocimos?
Ese fue el día que supe que serías mío.

Quiero decirte,
Lo mucho que Te Amo."



sábado, 17 de febrero de 2018

Morcheeba - Moog Island.


Hoy me desperté destemplado, con esa sensación de tener el calor concentrado en una posición, y que con cada movimiento, tu zona de confort se ve alterada. Al momento me recordó a mis años universitarios en Ferrol, al frío que pasaba por las mañanas al levantarme, esa humedad que se te metía en los huesos y no se iba ya en todo el día por mucho que te abrigaras. Por aquellos años comenzaba a despuntar el Trip-Hop, una nueva etiqueta para definir un estilo de música que fusionaba el soul, blues, la variante más experimental del breakbeat, la electrónica...Canciones pausadas, basadas en samples y beats repetitivos. Todo una mezcla de estilos. Ahí estaba yo, que renegaba de todo lo que no fuera la estructura básica del Rock (batería, bajo, guitarra), empezando a escuchar grupos como Portishead, Tricky o Morcheeba... 

Recuerdo ir caminando a clase con mi Walkman por la calle, con esa sensación rara de no saber aún que era todo aquello,  y sin creerme pudiera estar escuchando ese tipo de música, tal repetitiva, con guitarras ocasionales que ya no eran protagonistas, pero lo curioso es que me gustaba, me atraía y disfrutaba con cada escucha.

Moog Island, es la canción que abre el primer disco de Morcheeba, “Who can you Trust?”.  Juntar a los hermanos Godfrey (un Dj y un multi instrumentalista), con la voz sedosa y profunda de Skye Eduards, sólo podía dar como resultado una mezcla de talento transformado en unas canciones hipnóticas. A lo largo de su discografía, Morcheeba fue variando su música hacia estilos más poperos,  más soul, quizás más comerciales, aunque manteniendo la base que los encumbró como unos de los máximos exponentes del Trip Hop.

La voz sedosa y susurrante de skye, y esos bajos constantes que acompañan a toda la canción, te hace caer en un estado de pausa, de sedación, en donde el tiempo transcurre despacio al ritmo de los samples de Godfrey. Una joya que dura 5:22 minutos, pero que podría durar un disco entero sin darte cuenta. 

Esta canción representa su música en estado puro.



“La música que hacemos va a curar todos nuestros errores y nos lleva,
La música que escuchamos está siempre de pie cerca para alimentarnos
.”



jueves, 15 de febrero de 2018

Francisco Nixon - Bares de taxistas


Hoy me he despertado con una sonrisa, esa sensación tranquila de que todo va a ir bien, hoy no habrá problemas ni sobresaltos, y si los hay, la importancia y el tiempo que dedicaré a preocuparme por ellos, va a ser nula. Hoy nadie ni nada conseguirá alterar mi estado de ánimo, mi sonrisa sarcástica.

Abrí los ojos, y un Francisco Nixon acompañado de su destartalada guitarra apareció ante mi tocando esta canción. Vi su cara irónica cantando a esa chica a la que hace tiempo que no ve, como lo hace un romántico empedernido de mirada tímida.

Las canciones De Francisco Nixon son cercanas, sinceras y sencillas..., no tienen ningún artificio que empañe lo que verdaderamente quiere transmitir. Después de formar parte de los dos mejores grupos del índice español, Australian Blonde y La Costa Brava, Nixon ya no tiene nada que demostrar, disfruta construyendo pequeñas melodías con letras directas, muchas de ellas seguramente autobiográficas como esta: Bares de taxistas, dedicada al Bar Iberia en Madrid, típico bar que a unas horas determinadas se mezclan los que empiezan la jornada laboral con un buen café cargado, con los que buscan tomar la última copa cargada de hielo incapaces de irse a casa a descansar...,  coincidiendo por un momento, dos estados de ánimo que comparten espacio y tiempo, pero con fines completamente diferentes.

Bares de taxistas pertenece al disco: “El problema de los tres cuerpos”, una joya de disco creado a tres bandas con dos buenos amigos The New Raemon y Fernando Vicente. El sonido es limpio, y la canción suena desnuda, como si saliera directamente de la cabeza a la voz, sin grandes metáforas..., hablando de la vida cotidiana, de lo que nos puede pasar una mañana a ti a mi, del día a día, de nuestras vidas...

“No tengo nada que ofrecerte,
Me enamore nada más verte...
Y me encontraré contigo,
Y estaremos bien...
Como dos desconocidos..., 
Sin saber que hacer,
Sin saber que hacer....”



martes, 13 de febrero de 2018

The Connells - ‘74-‘75.


Hoy me desperté con un sentimiento de nostalgia muy por encima al de cualquier otro día, no se si los sueños (de los que casi nunca me acuerdo), influyen en esa sensación matutina, pero hoy nada más despertarme, estuve unos minutos pensando en el paso del tiempo, en lo rápido que pasa la vida y lo poco que la disfrutamos. Al momento Me vinieron a la cabeza las imágenes del vídeo de esta canción. Ahí estaba de nuevo la MTV, mostrándonos un vídeo trabajado, de esos que cuando lo graban, saben que lo van a ver millones de personas, y sería un espaldarazo para que la canción y a su vez el disco llegara  a ser un gran éxito.

The Connells, uno de esos grupos, que si no hubiera sido por esta canción, perteneciente a su disco: Ring (1993), se habría quedado en un grupo intrascendente, pero que consiguió el éxito masivo gracias a la cadena musical, y ese vídeo que mostraba a una promoción en sus tiempos de instituto, y cómo se transformaron casi veinte años después. Todos buscábamos explicaciones al vacío entre unas imágenes y otras, imaginándonos esos años de difíciles elecciones personales que marcan tu vida para siempre.

El grupo sufrió lo inesperado, tener más éxito fuera que en su propio país, lo que fue un arma de doble filo. Por un lado, que siempre te recordarían en todo el mundo por esta canción, y por el otro, que pudieras seguir grabando discos con apenas repercusión comercial. Es el precio que tienes que pagar por conseguir un “hit” tan rotundo.

Nostalgia..., sí, ya se que es un recurso fácil, pero hay que decir que lo que les valió en su momento para ser un éxito, sigue estando vigente en nuestros días, más aún cuando mi generación, la que disfrutó de esta canción con la recién cumplida mayoría de edad, sufre ahora con los cuarenta un ataque de nostalgia sin precedentes preguntándose continuamente...., qué hubiera pasado si aquel día hubiera dicho que si...., si no me hubiera ido a casa..., o si hubiera tenido agallas y le hubiera dado aquel beso....
“Yo fui el que te lo dijo,
yo fui tu "y fueron infelices y no comieron perdices" 
de los años 74 y 75
Dame más y resistiré,
porque en realidad tú solo buscas los años 74 y 75....”







domingo, 11 de febrero de 2018

Nirvana - Where did you sleep tonight.



Hoy cuando me desperté por la mañana ya era tarde. La poca luz de un día nublado y húmedo entraba por la ventana, y me sentía tan descansado y tranquilo,  que me vino a la cabeza la imagen de un Kurt Cobain totalmente relajado y sonriente, con esa chaqueta raída de.... ¿ lana?, sentado, cantando como nunca lo había hecho, sin esa mala leche que mostraba en los conciertos, en el Unplugged de la MTV grabado en 1994 en New York. No se si esta sensación fue una coincidencia o no, pero recordando a Cobain interpretando la última canción del disco poco antes de suicidarse, me ha recordado a la entrada anterior del blog, como si fuera una cara b de un disco. La cara b del My My, Hey Hey de Neil Young.

Reconozco que su muerte, unos meses después me impactó, y escuchar su voz en este disco publicado poco después de haberte pegad un tiro en la cabeza, resultaba duro y a la vez premonitorio de lo que ocurriría después. No fue un grandes éxitos  como pretendía la MTV, sino que tocaron las canciones que más le apetecían, e incluso un tercio del disco eran versiones. La voz de Cobain se escucha pura, con un poso de dolor, la de un hombre atormentado, por las drogas, dolores de estómago..., sobrepasado por la repentina fama difícil de digerir. Todo ese dolor queda reflejado en cada nota, en cada rasgueo de la guitarra, en cada frase pronunciada como si fuera la última vez. Quien sabe si ya tenía todo planificado en su cabeza.

Where did you sleep tonight, es la última canción del disco, una canción Folk tradicional, sin autor reconocido e interpretada por multitud de artistas. Pero la desgarradora interpretación de Cobain, fue considerada la versión definitiva, con esa carga emocional acumulada en su interior sobre todo al final de la canción. 

En mis retinas quedará grabada esa mirada perdida en el infinito, antes  de cantar la última frase de la canción. ¿Se puede transmitir más sentimientos  en tan poco tiempo?

“Murió alrededor de una milla de aquí. 
Encontraron su cabeza en el volante del coche, 
Pero su cuerpo nunca fue encontrado. 
Mi chica, mi chica, donde irás? 
Voy donde sopla el viento frío. 
Mi chica, mi chica, no me engañes. 
Dime, donde dormiste anoche ?”






viernes, 9 de febrero de 2018

Neil Young - My My, Hey Hey (Out of the Blue)



Cuando me levanté esta mañana, hablaban en la radio de una de esas entregas de premios grandilocuentes que se celebran ahora, en donde la música ya es lo de menos, lo importante es el espectáculo, las luces, los vestidos... Reconozco que apenas soy capaz de reconocer ninguna de las canciones, e incluso distinguir unas de otras. Sí, lo acepto, soy un rockero-popero trasnochado.

En seguida me vino a la cabeza esta canción de Neil Young, estoy seguro que mis sensaciones fueron muy parecidas a cuando la escribió en el año 79. El ver como los medios de comunicación más populares van arrinconando poco a poco la música que más escuchas.... Ahora todo es mucho más sencillo, tenemos internet y acceso a lo que queramos, es difícil sentirnos engañados por las "radioformulas",  pero en aquella época, si no salías en la radio no eras nadie, y caías en picado hacia el olvido.

My My, Hey Hey (out of the blue), es la canción que abre el disco Rust Never Sleep, del año 1979. Cantada en acústico, suena como un lamento ante la explosión del movimiento punk y la inminente llegada de grunge, que unida a la muerte de Elvis Presley, intuía la decadencia del rock más  clásico. Renovarse o morir. Después de tantos discos publicados, Neil Young parecía que ya había dicho todo, que podía caer en el estancamiento continuo, en la repetición de ideas, pero con este disco quiso dejas las cosas. "Aquí estoy."

La canción está llena de frases lapidarias, como la que ha marcado para siempre esta canción: " It´s better to burn out than to fade away", ("es mejor quemarse que desvanecerse lentamente"), toda una declaración de intenciones, que Kurt Cobain incluyó en su nota de suicidio.

Con este disco, y en concreto, con esta canción...., Neil Young consigue reinventarse a si mismo y evolucionar para conquistar a las nuevas generaciones venideras....

"El rock and roll está aquí para quedarse,
Es mejor quemarse
que apagarse.
El rock and roll nunca puede morir..."









miércoles, 7 de febrero de 2018

Mazzy Star - Fade into you.






Cuando me desperté esta mañana, y aún me revolvía entre las sábanas aprovechando los últimos segundos de placer, me vino a la cabeza la voz sedosa  y sensual de Hope Sandoval cantando esta canción. Cerré los ojos y la pude ver de pie, inmóvil, delante del micrófono mirándome con esa mirada tímida y aniñada.  De pronto recordé aquellos momentos a oscuras de mi adolescencia, con los cascos y aislado del mundo, o más bien, aislado en mi mundo. Esa adolescencia llena de dudas e incertidumbres....

Fade into you, perteneciente al segundo  disco: So tonight that I Might, es la canción..., o explicado de otra forma, cómo crear la canción perfecta en el momento perfecto, ya no hacía falta nada más, ya se había creado el mito, habían conseguido dar en el clavo con una sola canción, el sueño perseguido por millones de ilusos grupos. Mazzy Star no fueron los creadores de la etiqueta: “Dream pop”, pero sí que lograron con esta canción el punto álgido de ese estilo.  

Hope Sandoval tiene una de las voces más carismáticas del pop,  su frágil y tímida presencia en los escenarios te cautivaba al instante, escuchar su timbre en estos casi cinco minutos de placer sonoro, es vivir uno de los mejores momentos musicales de la década de los noventa, y mucha culpa, a parte de las radios, la tuvo la llegada de las parabólicas, y de los canales internacionales a la tv. Quizás nunca hubiéramos descubierto esta joya sin la MTV, canal de referencia para muchos adolescentes en los noventa como yo.

Fade into you,  aglutina toda la sensibilidad de una generación...

“Una luz extraña se cuela lentamente
El corazón de un extraño sin hogar
Metes tus manos en tu propia cabeza
y entonces las sonrisas cubren tu corazón...”





Belle and Sebastian - Like Dylan in the movies.



Esta mañana me levanté con esa sensación de haber soñado con una película, esos sueños que te parecen tan reales mientras los vives, pero que al despertarte se esfuman como el humo. Al momento me di cuenta que sin querer, estaba canturreando esta canción, y supe al instante, que aunque no consiguiera nunca recordar el sueño, si tenía claro cual era su banda sonora...

Belle and Sebastian es de esos grupos a los que, o se les odia, o se les ama de forma incondicional. Yo entro en el segundo grupo, amor incondicional. Tuve la suerte de conocerlos en una etapa de mi vida en donde todo eran dudas e inseguridades, y sus suaves y sencillas canciones, me hacían sentir bien, conmigo mismo y con el mundo. Los que descubrimos a Belle and Sebastian desde sus comienzos, somos una generación que nos sentimos en su momento diferentes, singulares, como de un estatus social que nos hacía especiales con respecto a las demás personas. Descubrimos sus canciones, su temática sensible y emocional, y sonreíamos cuando conocíamos a alguien que escuchaba sus canciones, como si fuera de los nuestros.

Like Dylan in the movies, no fue la primera canción, pero si la que más me llenó, la escuchaba mientras me recreaba en la preciosa portada, del disco: "If you´re feeling sinister", el mejor disco incluso según su lider, Stuart Murdoch, del que siempre dijo que era las mejores canciones juntas que había escrito nunca. Un disco aclamado por la crítica y considerado uno de los mejores discos de los noventa, con su portada singular, cuidada al milímetro, y como todos los díscos de Belle and Sebastian, con una tonalidad que lo hace único. La canción  tiene ese ritmo marcado del bajo de Stuart David, que se convierte en parte esencial, acompañado por la guitarra de Steve Jackson, siempre pendiente de que todos los arreglos queden perfectos, y así es, todo suena en su sitio. Una canción con referencias a Bod Dylan, con un sonido acústico, sofisticado y elegante, que te atrapa hasta el último segundo.

“Si ellos te siguen,

no mires atrás
Como Dylan en las películas,
tú solo...
Si te siguen,
no es tu dinero lo que buscan, chico, eres tú...”



lunes, 5 de febrero de 2018

Xoel López - Todo lo que merezcas.



Esta mañana me he despertado cuando más profundo dormía, después de una noche llena de momentos en donde el sueño huía de mi, por mucho que le rogara que se quedara a mi lado... Esa sensación tan desagradable, de creerte que no has dormido lo suficiente, de sentir que es imposible que el resto del día pueda ir mejor, como si desde la mañana a la noche tuviera incrustada en mi cabeza todas esas horas de falta de sueño, martilleándome sin parar.

Y con todas esas sensaciones en mi cabeza, me vino al instante la preciosa y a la vez dura canción de Xoel: “Todo lo que merezcas” perteneciente a su segundo disco en solitario; Paramales, en donde continúan esos ritmos latinoamericanos influenciados por su estancia en Argentina,  (aunque menos que en su anterior disco). 

Todo lo que merezcas, es una canción que nadie desearía que le dedicaran, el odio acumulado de una dolorosa ruptura, cantada sin reparos, sin escatimar en reproches. Pocas veces escuché una letra de desamor tan dura.

La versión que pongo aquí, es la cantada por Miren Iza, acompañada por Xoel a la guitarra. Si ya la letra es dura, cantada por la particular y delicada voz de Miren..., se torna mucho más cruda incluso que la original.

“Y que te falte el aire
Y que te ahogue el silencio
Y llores todos los días
Como me hiciste llorar a mí
Y que tus días se llenen
De infinito desierto
Y que te abrase el frío
Que un día casi me abrasa a mí...”




domingo, 4 de febrero de 2018

Blueberry Hill - BCN.



Me desperté por la mañana, un domingo frío, húmedo y lluvioso, y en seguida me vino a la cabeza esta canción, BCN, perteneciente al último disco de los barceloneses Blueberry Hill, (Giants). Uno de esos grupos injustamente desconocidos por el gran público. Recordé cuando los escuché por primera vez, esas largas noches esperando que comenzara los conciertos de Radio 3, una de la pocas plataformas para grupos desconocidos o que intentan arrancar una carrera musical, un programa que comenzaba sobre la una de la mañana, y que conseguía crear ese clima de intimidad perfecta que te da la noche, la oscuridad, el silencio, la soledad..., como si el concierto, con apenas público, lo realizarán en tu propio salón en exclusiva para ti.

El concierto comenzaba con esta deliciosa canción, con la pequeña  María detrás de los teclados, que consiguía desde las primeras frases, que me agarrara  al sofá para no moverme hasta los aplausos finales. Todo perfectamente calculado, pequeños paisajes serenos con efectos balsámicos. Los dedos de María, subiendo y bajando por el teclado...., perfecto detalle, que se te queda incrustado en la cabeza, deseando que se repita una y otra vez a lo largo de toda la canción.

BCN es la canción perfecta para acompañar como banda sonora un pequeño momento de tu vida, que parecía insignificante, pero cuando al cabo del tiempo lo vuelves a revivir, se convierte en único.



sábado, 3 de febrero de 2018

Luna - Malibu love nest.



Cuando te levantas un sábado sin que suene el despertador, sin las prisas de tener que ir a trabajar mirando el reloj cada minuto para no llegar tarde, en esa rutina cronometrada diaria en la que vivimos, o en la que nos han hecho vivir. Cuando te despiertas por que si, porque ya has descansado lo suficiente y tus ojos han decidido abrirse despacio.

En ese punto en el que aún no sabes si estas despierto del todo, te viene a la cabeza la portada de un disco, “Rendezvous”, último disco del grupo de Nueva York, Luna. Recuerdo cuando vi por primera vez la portada, esa sensual foto que te invita a imaginarte la historia que lleva escrita en cada detalle. Sin conocer nada del grupo, supe que el disco me iba a gustar, la importancia de una buena portada... Lo que no me podía imaginar, es que la primera canción me llegara a capturar tanto desde la primera escucha, sin duda la mejor canción del disco, y del grupo. Esa exquisita melodía, esos ritmos seductores, con texturas hipnóticas que te atrapan al instante, sin duda con una clara influencia a las mejores y más melódicas canciones de Lou Reed.

“Malibu love nest” me recuerda a los mejores y más melódicos  Velvet  Underground, una canción exquisita que llega a su apogeo en el estribillo,con la voz de un Dean Wareham curtido en mil batallas. Su tono pausado acompañado por la exquisita guitarra me hace sentir feliz, esa llamada amorosa desasesperada hace que se dibuje en mi cara una sonrisa...

“Dentro de las revistas italianas,
en mis deseos y en mis sueños,
en las paredes y en las calles,
en la arena de la playa,
voy a escribir su nombre..."



viernes, 2 de febrero de 2018

Dorian - A cualquier otra parte



De pronto, un día te levantas, y lo primero que escuchas en la radio es esta preciosa canción, de esas que te entran a la primera, y que desde ese mismo momento ya sabes que te ha llegado al corazón, que la vas a tener en tu cabeza mucho tiempo, repitiéndose una y otra vez, que se convertirá en parte de la banda sonora de tu vida, que te recordará a momentos muy importantes de tu vida, y que por mucho que pasen los años, o la vida tome otros caminos que no esperabas...., ahí estará sonando en tu cabeza, impidiendo que los recuerdos se pierdan en el tiempo...

Dorian era uno de esos nuevos grupos que mezclaban la electrónica con guitarras, y al final no sabías muy bien cuáles eran sus intenciones. Por eso, cuando deciden grabar un disco celebrando sus diez años de carrera, (Diez años y un día), con sus mejores canciones en acústico sorprenden a todos con su capacidad para convertir sus éxitos en pequeñas perlas pop. 

“A cualquier otra parte”, se ha convertido ya en un himno para una generación, una generación sensible, que alguna vez ha sufrido el dolor de un amor imposible o lejano.


“Estaría tan lejos de ti,
que ya recuerdo el momento,
en que te dije por última vez,
que el cielo se estaba abriendo,
y se abre bajo tus pies,
y quiero que vengas conmigo...., 
a cualquier otra parte....”





McEnroe - La electricidad.



Hoy, cuando me levante de la cama temprano escuchando las gotas de lluvia chocando contra la ventana, y el día oscuro y gris..., me vino a la cabeza al instante esta canción. Hoy es de esos días tristones, sin luz, con la niebla a ras de suelo. Esos días en los que sólo te apetece estar tumbado en el sofá, calefacción, manta y buena música. Y esta canción es perfecta para ese momento tan especial.

La Electricidad, canción perteneciente al disco Rugen las Flores, el último y mejor disco de la banda del País Vasco McEnroe, es un golpe en el pecho, un trallazo a los sentimientos más profundos de tu corazón, la puedes escuchar 
una y otra vez, y siempre consigues encontrar nuevos matices, nuevos detalles que te hacen prestar más atención a la suave guitarra, a las continuas líneas del bajo que marcan el ritmo de toda la canción.

La canción tiene ese ritmo constante y pausado tan propio del grupo, con la sonoridad tan personal de Ricardo Lezón, esas últimas sílabas que casi deja sin pronunciar, como si se las llevara el viento. Esas letras sinceras y profundas que te hacen pensar en el amor, en el desamor, en la melancólica constante...

Yo estaré por aquí,
escondido en algún recuerdo, 
o en el leve movimiento de sentir”.

Una de esas canciones que siempre van a estar ahí..., en tú cabeza.