Hoy me levanté descansado, y reconozco que no suele ocurrir muy a menudo. Pocas veces consigo descansar lo suficiente, pocas veces me despierto relajado y con esa sensación de haber recuperado el cansancio acumulado del día anterior. Por eso, cuando hoy me desperté, pese a que estaba lloviendo y aún era de noche, me vino a la cabeza esta preciosa versión de La famosísima canción de A-ha: Take on me. Versión facturada de forma magistral por Anni B Sweet. Allá por el 2009, Anni B Sweet publica su primer disco, cuando aún era menor de edad, pero con una madurez que consiguió asombrar a público y crítica: Start, restart, undo, un puñado de canciones que bebían de las influencias folk, un acústico melancólico que se suma a Russian Reed y Alondra Bentley, las cuales habían triunfado poco antes con la misma fórmula. La voz melancólica, aguda, capaz de variar los registros vocales sin apenas esfuerzo, acompañado de un sencillos arreglos, apenas una guitarra y algunas veces una leve percusión que ni por asomo le quita protagonismo, la consolidaron después de tres más que notables discos, en un referente del indie español. La versión de Take on Me, la catapultó hacia el éxito internacional gracias al anuncio de una famosa cadena de de comida rápida, llegando el vídeo a emitirse en la famosa cadena musical de TV: Vh1. Como ya dije en alguna ocasión en este blog, la dificultad de llevar a tu terreno una canción, hacerla tuya, y lograr cautivar a una generación que se crió escuchando la original, merece todo el respeto. “Me iré en uno o dos días. No hace falta decir que estoy hecho pedazos.
Pero ese que está caminando soy yo. Aprendiendo lentamente que la vida está bien.
Dilo conmigo: no es mejor estar seguro que lamentarlo.”
Hoy, cuando desperté esta mañana de un profundo sueño, y dejaba que mi cuerpo se fuera activando poco a poco a la rutina de la vida, recordaba el punteo de guitarra de esta canción que se repetía una y otra vez con ese ritmo constante, que hacía que moviera la cabeza al ritmo de la suave batería. Claudia y David, canción original de Los Planetas, un clásico convertido en imprescindible de la historia del rock español, versionada aquí por el grupo Band Á Part con notable maestría. No es fácil elegir una canción con tanto peso, llevarla a su terreno en lo musical y en lo vocal, y salir airoso. El peligro de las “covers”, ¡cuantas canciones destrozadas en el intento!. Si hubiera tenido que arriesgarme a predecir una opinión antes de escucharla, conociendo el estilo musical del grupo me hubieran asaltado los prejuicios, muy habituales en el mundillo musical, quizás no hubiera perdido ni un segundo de mi valioso tiempo libre, por eso he de agradecer a mi yo curioso por descubrirme esta delicia, y llegar a la conclusión de que es difícil poderlo hacer mejor. Claudia y David, de nuevo una canción de amor. Irónicamente los nombres están basados en la historia del magoDavid Copperfield y la modelo Claudia Schiffer, pero en el fondo, esconde un amor pasional, un amor idealizado hasta el extremo, de esos que te encierran en un mundo paralelo al real, que te aíslan de todo lo que te rodea para centrarte en lo único que existe en ese momento en tu vida, el creer que si estamos los dos juntos, nuestro amor podrá con todas las trabas de la vida. Romanticismo extremo, o lo que es lo mismo, egoísmo en estado puro. ¿A quién no le ha pasado alguna vez?, o..., ¿quién no ha tenido ese amigo que de pronto desaparece del mundo al conocer a una chica?... La suave y aniñada voz de Coral, totalmente opuesta a la de Jota (cantante de Los Planetas), transforma la sensación de angustia de la original, en una canción vital, consiguiendo darle un toque de viveza y de alegría ficticia. "Puedo hacer una prueba Puedo hacer que me quieras Puedo andar dentro de ti Puedo estar en tu cabeza y Que no mires a nadie nunca más"