Hoy me levanté descansado, y reconozco que no suele ocurrir muy a menudo. Pocas veces consigo descansar lo suficiente, pocas veces me despierto relajado y con esa sensación de haber recuperado el cansancio acumulado del día anterior. Por eso, cuando hoy me desperté, pese a que estaba lloviendo y aún era de noche, me vino a la cabeza esta preciosa versión de La famosísima canción de A-ha: Take on me. Versión facturada de forma magistral por Anni B Sweet.
Allá por el 2009, Anni B Sweet publica su primer disco, cuando aún era menor de edad, pero con una madurez que consiguió asombrar a público y crítica: Start, restart, undo, un puñado de canciones que bebían de las influencias folk, un acústico melancólico que se suma a Russian Reed y Alondra Bentley, las cuales habían triunfado poco antes con la misma fórmula.
La voz melancólica, aguda, capaz de variar los registros vocales sin apenas esfuerzo, acompañado de un sencillos arreglos, apenas una guitarra y algunas veces una leve percusión que ni por asomo le quita protagonismo, la consolidaron después de tres más que notables discos, en un referente del indie español.
La versión de Take on Me, la catapultó hacia el éxito internacional gracias al anuncio de una famosa cadena de de comida rápida, llegando el vídeo a emitirse en la famosa cadena musical de TV: Vh1. Como ya dije en alguna ocasión en este blog, la dificultad de llevar a tu terreno una canción, hacerla tuya, y lograr cautivar a una generación que se crió escuchando la original, merece todo el respeto.
“Me iré en uno o dos días.
No hace falta decir que
estoy hecho pedazos.
Pero ese que está
caminando soy yo.
Aprendiendo lentamente
que la vida está bien.
Dilo conmigo: no es mejor estar
seguro que lamentarlo.”

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